martes, 17 de septiembre de 2013

LA CUERDA DE LA VIDA

Fábulas y Cuentos de Buda
Cuentan que un alpinista desesperado por conquistar el Aconcagua, inició su travesía después de años de preparación.
Pero quería la gloria para él solo, por lo tanto subió sin compañeros. 
Empezó a subir y se le fue haciendo tarde, y más tarde. 
No se preparó para acampar, sino que siguió subiendo decidido a llegar a la cima, hasta que se hizo la oscuridad. 
La noche cayó con gran pesadez en la altura de la montaña; ya no podía ver absolutamente nada. 
Todo era negro, cero visibilidad, no había luna y las estrellas estaban cubiertas por las nubes.
Subiendo por un acantilado, a solo 100 metros de la cima, resbaló y se desplomó por los aires…
Caía a una velocidad vertiginosa, sólo podía ver veloces manchas más oscuras que pasaban en la misma oscuridad y la terrible sensación de ser succionado por la gravedad. 
Seguía cayendo… y en esos angustiantes momentos, le pasaron por su mente todos los gratos y no tan gratos momentos de su vida. 
Pensaba que iba a morir; sin embargo, de repente sintió un tirón muy fuerte que casi lo partió en dos…
Sí, como todo alpinista experimentado, había clavado estacas de seguridad con candados a una larguísima soga que lo amarraba de la cintura. 
Después de un momento de quietud, suspendido por los aires, gritó con todas sus fuerzas:
-‖¡¡¡Ayúdame Dios mío!!!…‖
De repente una voz grave y profunda de los cielos le contestó:
-‖¿ QUÉ QUIERES QUE HAGA, HIJO MIO ?‖
-‖Sálvame, Dios mío ―
-‖¿REALMENTE CREES QUE TE PUEDA SALVAR?‖
-‖Por supuesto, Señor ―
-‖ENTONCES CORTA LA CUERDA QUE TE SOSTIENE…‖
Hubo un momento de silencio y quietud. 
El hombre se aferró más a la cuerda y reflexionó…
Cuenta el equipo de rescate que al día siguiente encontraron colgado a un alpinista muerto, congelado, agarrado fuertemente con las manos a una cuerda…A TAN SOLO DOS METROS DEL SUELO…
¿Y tú ? ¿Qué tan confiado estás de tu cuerda?
¿Por qué no la sueltas?

Si quieres hacer del Mundo Tu casa haz de tu Casa el mundo que quieres.
Disfruta tu Vida descubriendo Tu Día...
Conde Abraxas


viernes, 13 de septiembre de 2013

Ni tú ni yo somos los mismos...

Cuentos y Fábulas de Buda

El Buda fue el hombre más despierto de su época. 
Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión. 
Entre sus primos, se encontraba el perverso Devadatta, siempre celoso del maestro y empeñado en desacreditarlo e incluso dispuesto a matarlo. 
Cierto día que el Buda estaba paseando tranquilamente, Devadatta, a su paso, le arrojó una pesada roca desde la cima de una colina, con la intención de acabar con su vida. 
Sin embargo, la roca sólo cayó al lado del Buda y Devadatta no pudo conseguir su objetivo. 
El Buda se dio cuenta de los sucedido y permaneció impasible, sin perder la sonrisa de los labios. Días después, el Buda se cruzó con su primo y lo saludó afectuosamente. 
Muy sorprendido, Devadatta preguntó: -¿No estás enfadado, señor?
-No, claro que no. 
Sin salir de su asombro, inquirió:
-¿Por qué? 
Y el Buda dijo:
-Porque ni tú eres ya el que arrojó la roca, ni yo soy ya el que estaba allí cuando fue arrojada.
El Maestro dice:
Para el que sabe ver, todo es transitorio; para el que sabe amar, todo es perdonable.
Si quieres hacer del Mundo tu casa, has de Tu Casa el mundo que quieres.
Disfruta tu Vida descubriendo tu Día... 
Conde Abraxas

jueves, 12 de septiembre de 2013

Un antiguo proverbio Chino


Para que tú puedas beber vino en una copa que se encuentra llena de té, es necesario primero tirar el té y entonces podrás servir y beber el vino.
Limpia tu vida, comienza por las gavetas, armarios, hasta llegar a aquellas personas del pasado que no tienen más sentidos que sigan ocupando un espacio en tu mente. 

Exígete a ti mismo lo que te gustaría exigirles a los demás, y a los demás déjalos tranquilos sin esperar nada de ellos, así te ahorrarás disgustos.
No te quejes con tu Dios diciéndole que tienes un gran problema, dile a tu problema que tienes un gran Dios, y ese Dios eres tú.
Si quieres hacer el Mundo tu casa has de Tu Casa el mundo que quieres.
Disfruta tu Vida descubriendo tu Día.
Conde Abraxas

miércoles, 11 de septiembre de 2013

La Fábula del Erizo

Aprender a Convivir...
Me lo encontré en:
http://www.cipecar.org/es/contenido/?iddoc=4540
    Durante la Edad de Hielo, muchos animales murieron a causa del frío; los erizos dándose cuenta de la situación, decidieron unirse en grupos.  
        De esta manera se abrigarían y protegerían entre sí, pero las espinas de cada uno herían a los compañeros más cercanos, los que justo ofrecían mas calor. 

    Por lo tanto decidieron alejarse unos de otros y empezaron a morir congelados. Así que tuvieron que hacer una elección, o aceptaban las espinas de sus compañeros, o desaparecían de la Tierra.    
    Con sabiduría, decidieron volver a estar juntos. De esa forma aprendieron a convivir con las pequeñas heridas que la relación con una persona muy cercana puede ocasionar, ya que lo más importante, es el calor del otro. 

   De esa forma pudieron sobrevivir.      ' "La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, sino aquella en que cada individuo aprende a vivir con los defectos de los demás y admirar sus cualidades."

Si quieres hacer del Mundo tu casa has de Tu Casa el mundo que quieres.
Disfruta tu Vida descubriendo tu Día.

lunes, 26 de agosto de 2013

El Viejo Perro Cazador



Cuentos Corto con Moraleja
Hace muchos años, vivía un viejo perro de caza, cuya avanzada edad le había hecho perder gran parte de las facultades que lo adornaban en su juventud. Un día, mientras se encontraba en una jornada de caza junto a su amo, se topó con un hermoso jabalí, al que quiso atrapar para su dueño. Poniendo en ello todo su empeño, consiguió morderle una oreja, pero como su boca ya no era la de siempre, el animal consiguió escaparse.
Al escuchar el escándalo, su amo corrió hacia el lugar, encontrando únicamente al viejo perro. Enfadado porque hubiera dejado escapar a la pieza, comenzó a regañarle muy duramente.
El pobre perro, que no se merecía semejante regañina, le dijo:
-Querido amo mío, no creas que he dejado escapar a ese hermoso animal por gusto. He intentado retenerlo, al igual que hacía cuando era joven, pero por mucho que lo deseemos ambos, mis facultades no volverán a ser las mismas. Así que, en lugar de enfadarte conmigo porque me he hecho viejo, alégrate por todos esos años en los que te ayudaba sin descanso.

La Moraleja de esta Fabula: respeta siempre a las personas mayores, que aunque ya no puedan realizar grandes proezas, dieron sus mejores años para darte a ti y a tu familia, una vida mejor.
Si quieres hacer del Mundo tu casa has de tu Casa el mundo que quieres.
Disfruta tu Vida descubriendo tu Día...
Conde Abraxas

jueves, 20 de junio de 2013

El Aguila Interna


Fabulas de emprendimiento
De Leonardo Boff, Teólogo y Profesor de Etica en la Universidad Estatal de Río de Janeiro.
"Era una vez un campesino que fue al bosque cercano a atrapar algún pájaro con el fin de tenerlo cautivo en su casa. Consiguió atrapar un aguilucho. Lo colocó en el gallinero junto a las gallinas. Creció como una gallina.
Después de cinco años, ese hombre recibió en su casa la visita de un naturalista. Al pasar por el jardín, dice el naturalista: “Ese pájaro que está ahí, no es una gallina. Es un águila.”
“De hecho”, dijo el hombre. “Es un águila. Pero yo la crié como gallina. Ya no es un águila. Es una gallina como las otras.
“No, respondió el naturalista”. Ella es y será siempre un águila. Pues tiene el corazón de un águila. Este corazón la hará un día volar a las alturas”.
“No, insistió el campesino. Ya se volvió gallina y jamás volará como águila”.
Entonces, decidieron, hacer una prueba. El naturalista tomó al águila, la elevó muy alto y, desafiándola, dijo: “Ya que de hecho eres un águila, ya que tú perteneces al cielo y no a la tierra, entonces, abre tus alas y vuela!”
El águila se quedó, fija sobre el brazo extendido del naturalista. Miraba distraídamente a su alrededor. Vio a las gallinas allá abajo, comiendo granos. Y saltó junto a ellas.
El campesino comentó. “Yo lo dije, ella se transformo en una simple gallina”.
“No”, insistió de nuevo el naturalista, “Es un águila”. Y un águila, siempre será un águila. Vamos a experimentar nuevamente mañana.Al día siguiente, al naturalista subió con el águila al techo de la casa. Le susurró: “Águila, ya que tú eres un águila, abre tus alas y vuela!”.
Pero cuando el águila vio allá abajo a las gallinas picoteando el suelo, saltó y fue a parar junto a ellas.
El campesino sonrió y volvió a la carga: “Ya le había dicho, se volvió gallina”.
“No”, respondió firmemente el naturalista. “Es águila y poseerá siempre un corazón de águila. Vamos a experimentar por última vez. Mañana la haré volar”.
Al día siguiente, el naturalista y el campesino se levantaron muy temprano. Tomaron el águila, la llevaron hasta lo alto de una montaña. El sol estaba saliendo y doraba los picos de las montañas.
El naturalista levantó el águila hacia lo alto y le ordenó: “Águila, ya que tú eres un águila, ya que tu perteneces al cielo y no a la tierra, abre tus alas y vuela”.
El águila miró alrededor. Temblaba, como si experimentara su nueva vida, pero no voló. Entonces, el naturalista la agarró firmemente en dirección al sol, de suerte que sus ojos se pudiesen llenar de luz y conseguir las dimensiones del vasto horizonte.
Fue cuando ella abrió sus potentes alas. Se erguió soberana sobre sí misma. Y comenzó a volar a volar hacia lo alto y a volar cada vez más a las alturas. Voló. Y nunca más volvió.
Moraleja:
"Todos tenemos un Aguila adentro, pero muchos tememos dejar que ella vuele por lo cual ese aguila en muchas personas muere creyendose gallina...No permitas que tu águila siga con su potencial escondido, dale ese empujón que necesita para expandir sus alas en las cimas del éxito."
Si quieres hacer del Mundo tu casa, has de tu Casa el mundo que quieres.
Disfruta tu Vida descubriendo tu Día.
Conde Abraxas
G:.B:.U:.

jueves, 13 de junio de 2013

El Sacabuche y el Alacrán


Aquí tenemos una fábula contemporánea que siempre nos lleva a la reflexión sobre la necesidad y la confianza en casos extremos...
Un sacabuche herido en sus 8 patas caminaba con dificultad desfalleciente en dirección a su agujero, en eso un alacrán que pasaba junto a éste le ofreció ayuda –sube en mi lomo, te llevaré a tu refugio- el sacabuche confiado y necesitado aceptó, una vez en su lomo y apenas unos pasos del alacrán, éste clavó su aguijón en el cuerpo del sacabuche y lo devoró.
Aquellos que por su naturaleza llevan “veneno“ en su sangre, simplemente no son de fiar.
Publicado por Melq-malaver